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24 de enero de 2010

Víctor Manuel - La madre


Joder, casi un año de la última entrada. He estado muy perro, es evidente...

Nada que ver con la común historia
nadie me quiere y todas esas cosas
ella fregaba suelos, nunca se compró ropa
por darle un buen colegio multiplicó las sobras
cuál sería el instante, quién le enseñó estas cosas
cuándo probó la muerte y amaneció entre sombras

Qué te puedo dar que no me sufras
qué te puedo dar que no te hundas
que no vea en tus ojos reflejos de cristal
que me mata tu angustia, que me puede tu mal
Qué te puedo dar...

Quiso ayudarle sin saber ni cómo
y aunque no pudo fue vendiendo todo
pero todo era poco para un saco sin fondo
un golpe a una farmacia, algún pequeño robo
ya de vuelta en la casa del hospital sabía
que más pronto que tarde la herida se abriría

Qué te puedo dar...

Con la prudencia que da la locura
buscó los datos, aclaró sus dudas
con un último esfuerzo le compró la más pura
y al mirarle a los ojos se le borró entre brumas
él creyó que soñaba en el fugaz instante
en que acabó su tiempo abrazado a la madre

24 de septiembre de 2008

Víctor Manuel - Traigo la camisa roja / El abuelo Víctor / La planta 14


Traigo la camisa roja
Trailarai larai, trailarai
Traigo la camisa roja
Trailarai larai, trailarai
De sangre de un compañero
Mirá, mirá Maruxina, mira
mirá como vengo yo.
De sangre de un compañero
Mirá, mirá Maruxina, mira
mirá como vengo yo.

Sentado en el quicio de la puerta
el pitillo apagado entre los labios
con la boina calada y en la mano
una bara nerviosa de avellano
que recuerda su frente, limpia y clara.
Quizás la primavera deshojada
el olor de la pólvora mojada
o el sabor del carbón mientras picaba.
El abuelo fue picador allá en la mina
y arrancando negro carbón quemó su vida.

De sangre de un compañero
Mirá, mirá Maruxina, mira
mirá como vengo yo.
De sangre de un compañero
Mirá, mirá Maruxina, mira
mirá como vengo yo.



En la planta catorce del pozo minero
de la tarde amarilla tres hombres no volvieron
hay sirenas, lamentos, acopasados aies
a la boca del pozo.

Dos mujeres de luto anhelando dos cuerpos
y una madre que rumia su agonía en silencio
es el tercero.

A las diez la luna clara
se refleja en las sortijas del Patrón recién llegado
con sombrero, gravedad y su aburrido gesto.
El ha sido el primero, vendrán gobernadores
alcaldes, ingenieros.
tratarán de calmar,
la presentida viuda que se muerde el pañuelo
no sabrán acercarse a la madre que les mira
con los ojos resecos.

A las doce el patrón mirara su reloj
los otros ya se fueron
y en un punto y aparte esbozará un fastidio
mientras piensa ¿pero donde están estos?

Ha llegado otro relevo de bomberos
y la una menos diez era la noche
el primero muerto
Sentados en el suelo, los mineros
se hacen cruces y reniegan de Dios
quién diría les pillara de sorpresa la tragedia repetida
a veces el más bravo se le queda
mirando fijamente al patrón
con dientes apretados
Y el patrón con sombrero,
tiene dos policías a su lado no hay cuidado

Tres horas lentas pasan
a la luz de las linternas asustadas
el cura con los ojos arrasados
al segundo le va uniendo sobre el pecho las manos
y un chaval de quince años
mientras llora impotente se abraza contra un árbol
y el chófer del patrón con su gorra de plato
se siente desplazado, es un hombre prudente,
bien domado.

El rocío ha calado hasta los huesos cuando sale el tercero
le recibe con sonrisa gris azul la madrugada
y con voces los mineros
mientras se abrazan todos y uno de ellos
el mas fiero por no irse al patrón
llora en el suelo.

30 de mayo de 2008

Víctor Manuel - Como voy a olvidarme


¿Cómo voy a olvidarme si el olvido es memoria?
¿De qué debo olvidarme? Están hablando en broma.

¿Cómo voy a olvidarme? Sòlo olvidan los bobos
que reescriben la historia para borrarlo todo.

¿Cómo voy a olvidarme?¿Dónde pongo las sombras?
Sòlo quiero saber¿Dónde están los que sobran?

¿Cómo voy a olvidarme de todo aquí y ahora?
Lo diga quien lo diga O el padre santo en Roma.

¿Cómo voy a olvidarme de todas las derrotas,
de tantos humillados,de las familias rotas?

¿Cómo voy a olvidarme de sueños imposibles,
de tantos invisibles y de tantas victorias?

¿Cómo voy a olvidarme si tengo el disco duro,
rebosando hasta el borde? Que alguien venga y lo borre.

¿Cómo voy a olvidarme? Ya se que les estorba,
que se abran las cunetas,que se miren las fosas.

Y que se haga justicia sobre todas las cosas,
que los mal enterrados,ni mueren ni reposan.

¿Cómo voy a olvidarme de esa turba furiosa,
de esos años de plomo y curas con pistola?

¿Cómo voy a olvidarme de todas las derrotas,
de tantos humillados,de las familias rotas?

¿Cómo voy a olvidarme de sueños imposibles,
de tantos invisibles y de tantas victorias?

¿Cómo voy a olvidarme de todas las derrotas,
de tantos humillados,de las familias rotas?

¿Cómo voy a olvidarme de sueños imposibles,
de tantos invisibles y de tantas victorias?

¿Cómo voy a olvidarme de los años vividos?
No se acaba el camino y aun estamos vivos.

15 de diciembre de 2007

Víctor Manuel - El club de las mujeras muertas


Este es un video que formó parte de "Hay motivo", un proyecto del mundo de la cultura española para denunciar diversos temas sociales en España hace unos años. Y este, por desgracia, no deja de ser un tema de actualidad.

A las que se rebelan,
no se callan
Las humildes
y las mansas
Las que imaginan cosas, imposibles,
el derecho a ser felices

A las que viven solas, pisoteadas
las que ya no esperan nada
A las desamparadas olvidadas,
las que caen y se levantan

Cuántas vidas humilladas
cuántas lágrimas calladas
lo más triste es la tristeza
en el club de las mujeres muertas

A veces porque miran,
porque callan,
porque piensan, se delatan
A veces porque cuentan,
porque lloran,
o porque no entienden nada

Hay quien perdona todo,
a quien las mata,
por un beso, una mirada
Hay quien lo espera todo, de quien ama,
y no pierde la esperanza.

Cuántas vidas humilladas
cuántas lágrimas calladas
lo más triste es la tristeza
en el club de las mujeres muertas

Quemadas, arrastradas por los pelos,
torturadas, devastadas,
violadas legalmente,
apuñaladas,
algún juez las mira y pasa

Dicen que tienen celos
y se nublan, que no saben lo que hicieron
y cuando beben dicen,
no ser ellos, yo soy yo más este infierno

Cuántas vidas humilladas
cuántas lágrimas calladas
lo más triste es la tristeza
en el club de las mujeres muertas

3 de diciembre de 2007

Victor Manuel - El cobarde


Vivo en mi pueblo pequeño
Le fe, la alegría, la paz del hogar
Hay una niña morena
Que tras el trabajo me llena de paz
Hay una ermita en el monte
Que todas las tardes escucho cantar
Y aquel arroyo tan claro
Que riega los campos que son nuestro pan

Era la tarde un suspiro
Y aquellos soldados llegaron acá
"Quietos los niños y viejos
La gente más joven tendrá que luchar"
Viendo el fusil en mi mano
Cerrando los ojos disparo al azar
Bala perdida que mata
Cualquier inocente con ansia de paz

¿Por quién lucho yo
Si en mi corta vida no existe el rencor?
¿Por quién lucho yo
Que vivo la vida con fe, con amor?
Juan debes de callar
Esto es una guerra no lo has de olvidar
Juan trata de olvidar
Aquella muchacha, la paz del hogar

Llegan los años de cárcel
Yo soy un cobarde no quiero matar
Dicen que nuestros soldados
Ganaron la guerra, renace la paz
Vuelvo a mi pueblo pequeño
La gente sonrie, murmura al pasar
"Mira aquel joven cobarde
Que vuelve la espalda en vez de luchar"
Dejo con pena las cosas
Que fui levantando y solo sin más
Vivo aquí arriba en el monte
Soñando que un día pueda regresar.

6 de febrero de 2007

Víctor Manuel - Asturias


Que grande es este hombre...

Asturias si yo pudiera
si yo supiera cantarte,
Asturias verde de montes
y negra de minerales...

Yo soy un hombre del sur
polvo, sol fatiga y hambre
hambre de pan y horizontes,
hambre...

Bajo la piel resecada
rios sólidos de sangre
y el corazón asfixiado
sin venas para aliviarte.

Los ojos ciegos los ojos
ciegos de tanto mirarte
sin verte Asturias del alma.
Hija de mi misma madre

Dos veces dos has tenido
ocasión par jugarte
La vida en una partida
y las dos te la jugaste

¿Quién derribara ese arbol
de Asturias ya sin ramaje?
Desnudo, seco, clavado,
con su raiz entrañable

que corre por toda España
crispandonos de coraje.
Mirad obreros del mundo
su silueta recortarse

Contra ese cielo impasible
vertical inquebrantable.
Firme sobre roca firme
herida viva su carne

Millones de puños griban
su cólera por los aires.
Millones de corazones
golpean contra tus carceles

prepara tu salto último
livida muerte cobarde.
Prepara tu ultimo salto
que Asturias está aguardandote

Sola en mitad de la tierra
hija de mi misma madre.

Sola en mitad de la tierra
hija de mi misma madre.

Sola en mitad de la tierra...