Mostrando entradas con la etiqueta marea. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta marea. Mostrar todas las entradas

19 de junio de 2008

Marea - A la mierda primavera


Estaba encerrao para no ver a nadie,
abrí una rendija para oir el aire
y oí “ven pacá, cagüendiós”,
yo creí que eras... tú,
aullaron los vientos con su escandalera,
“no veas compadre, la que hay aquí afuera”,
no quiero saberlo, llevároslo todo, dejadme el silencio...

... dejadme que os cuente mi cuento de herida y caricias,
mi historia de nadie, mi nana del hambre, todas mis mentiras,
tal vez embelese y te bese cortándome a tiras,
si buscas deslumbre y encuentras alambre será que descuidas,

más que agua es aguarrás, lo que sudo al despertar
si te veo pasar sola,
se hacen charcos, se hacen olas,
y yo un barrio de chabolas que te quiere bien,
pa que te acuestes en él,
pa que te pierdas con él,

... dejadme que invente que un tren es la libertad mía,
que va donde quiero, sin más traqueteo, sin más tontería,
tal vez no reviente de ganas de andar por la vía,
con penas a miles, borrando raíles, borrando los días,

más que agua es aguarrás, lo que sudo al despertar
si te veo pasar sola,
se hacen charcos, se hacen olas,
y yo un barrio de chabolas que te quiere bien,
pa que te acuestes en él,
pa que te pierdas con él,

no sé nada de correr, no sé nada de ascender,
de esta mierda de arcoiris, del cigarro de después, no sé,
si la vida pasa en cueros, castigao a la pared,
no sé nada de aguantar, no sé nada de achuchar,
de ponerme de rodillas, de llorar para mamar, no sé,
en cuanto acaben los tiros garabatos al papel,
que si me quedo con los dientes relucientes
y embarrao el corazón,
tu tic tac y el mío son el mismo son,
y eso sí que no...

... dejadme que os cuente mi cuento de herida y caricias,
mi historia de nadie, mi nana del hambre, todas mis mentiras,
que ésta es la pataleta que nos da mientras suspiras,
lo que queda del atraco que le dimos a la vida,
de las mantas que liamos todavía queda alguna,
esto queda de los halos que robamos a la luna,
y voy entrándole al día,
y al salir le dejo la alfombra de mierda perdía,
que no se le olvide el planeta en que vive,
y otra vez a la acera,
y así me da la mañana y la tarde y la noche entera...
... y a Estaba encerrao para no ver a nadie,
abrí una rendija para oir el aire
y oí “ven pacá, cagüendiós”,
yo creí que eras... tú,
aullaron los vientos con su escandalera,
“no veas compadre, la que hay aquí afuera”,
no quiero saberlo, llevároslo todo, dejadme el silencio...

... dejadme que os cuente mi cuento de herida y caricias,
mi historia de nadie, mi nana del hambre, todas mis mentiras,
tal vez embelese y te bese cortándome a tiras,
si buscas deslumbre y encuentras alambre será que descuidas,

más que agua es aguarrás, lo que sudo al despertar
si te veo pasar sola,
se hacen charcos, se hacen olas,
y yo un barrio de chabolas que te quiere bien,
pa que te acuestes en él,
pa que te pierdas con él,

... dejadme que invente que un tren es la libertad mía,
que va donde quiero, sin más traqueteo, sin más tontería,
tal vez no reviente de ganas de andar por la vía,
con penas a miles, borrando raíles, borrando los días,

más que agua es aguarrás, lo que sudo al despertar
si te veo pasar sola,
se hacen charcos, se hacen olas,
y yo un barrio de chabolas que te quiere bien,
pa que te acuestes en él,
pa que te pierdas con él,

no sé nada de correr, no sé nada de ascender,
de esta mierda de arcoiris, del cigarro de después, no sé,
si la vida pasa en cueros, castigao a la pared,
no sé nada de aguantar, no sé nada de achuchar,
de ponerme de rodillas, de llorar para mamar, no sé,
en cuanto acaben los tiros garabatos al papel,
que si me quedo con los dientes relucientes
y embarrao el corazón,
tu tic tac y el mío son el mismo son,
y eso sí que no...

... dejadme que os cuente mi cuento de herida y caricias,
mi historia de nadie, mi nana del hambre, todas mis mentiras,
que ésta es la pataleta que nos da mientras suspiras,
lo que queda del atraco que le dimos a la vida,
de las mantas que liamos todavía queda alguna,
esto queda de los halos que robamos a la luna,
y voy entrándole al día,
y al salir le dejo la alfombra de mierda perdía,
que no se le olvide el planeta en que vive,
y otra vez a la acera,
y así me da la mañana y la tarde y la noche entera...
... y a la mierda primavera

23 de junio de 2007

Marea - Corazón de mimbre


quieto parao, no te arrimes, ya son demasiados abriles
para tu amanecer desbocao, mejor que me olvides,
yo me quedo aquí a tender mi pena al sol
en la cuerda de tender desolación,
luego empezaré a coser tequieros en un papel
y a barrer el querer con los pelos de un pincel..

y en cuanto acabó de zurcir las heridas de
las noches mal dormidas llegué yo
y le llené de flores el jergón para los dos,
sin espinas, de colores, que se rieguen
cuando llore y cuando no, las sulfatamos
con nuestro sudor,
y me confesó, cuando quieras arrancamos que
en las líneas de la mano lo leyó,
que se acabó el que la quemara el sol,
pero se asustó, ¡como te retumba el pecho!,
tranqui, solo es mi maltrecho corazón,
que se encabrita cuando oye tu voz,

¿qué coño le pasara que ya no sale a volar ?
¿tal vez le mojó las plumas el relente de la luna?
le volvió loca el sonío de las gotas de rocío
cuando empieza a clarear y aún no se ha dormío

y me enamoró, aunque era un hada alada y
yo seguía siendo nada no importó,
eramos parte del mismo colchón
hasta que juró,"nos querremos mas que nadie
pa que no corra ni el aire entre tu y yo",
sentí que me iba faltando el calor,

le hizo un trato al colchón, con su espuma se forró
el corazón, que anoche era de piedra y al alba era
de mimbre que se dobla antes que partirse...

amaneció, la vi irse sonriendo, con lo puesto,
por la puerta del balcón, el pelo al viento
diciendome adiós, porque decidió que ya
estaba hasta las tetas de poetas de bragueta y revolcón,
de trovadores de contenedor.